Resumen Ejecutivo – Perspectivas de la Minería Chile – Argentina
Integración regional, infraestructura y desarrollo de un nuevo distrito minero andino | 28 de Agosto de 2026
Resumen ejecutivo
El encuentro reunió a representantes de empresas, instituciones y autoridades de minería de Chile y Argentina para analizar las perspectivas de desarrollo minero regional y las oportunidades de una mayor integración entre ambos países. La apertura estuvo a cargo de Jorge Faurie, Embajador de Argentina en Chile y el cierre fue realizado por Charlie Kimber, Presidente de la Cámara Chileno-Argentina de Comercio. A continuación, presentó CESCO (Triangulo del Cobre Argentina Chile Perú). Participaron entre las autoridades el Secretario de Minería de Argentina Sr. Luis Lucero, y el Subsecretario de Minería de Chile Sr Alvaro González. En cuanto al sector privado, se presentaron los proyectos Los Azules, Glencore-Pachon, y Vicuña. Como Proveedor, hizo su presentación Techint.
Las distintas presentaciones coincidieron en que la región dispone de recursos minerales de clase mundial, pero que transformar ese potencial en producción requerirá infraestructura, capital humano especializado, logística, marcos regulatorios adecuados y una mayor coordinación regional.
CESCO – Cooperación como plataforma para la competitividad
CESCO abrió las presentaciones planteando cinco espacios concretos de colaboración: información compartida, exploración sostenida, corredores de infraestructura conectados, reglas compatibles y desarrollo de capacidades globales. Chile y Argentina pueden desarrollar sus recursos independientemente, pero hacerlo sin coordinación puede resultar más caro y menos eficiente. Infraestructura –particularmente transporte, energía y agua– aparece como una de las mayores oportunidades de colaboración, aun reconociendo la complejidad política e institucional que implica.
El capital humano fue identificado como otro desafío estratégico. No se trata solamente de disponer de suficientes trabajadores y profesionales, sino de desarrollar las capacidades específicas que requerirá una minería cada vez más tecnológica y compleja. La formación de talento, proveedores especializados y capacidades de innovación constituye, por lo tanto, un espacio natural de cooperación regional.
Los Azules – Un caso concreto de integración
Los Azules, desarrollado por McEwen Copper en San Juan, contempla una inversión inicial aproximada de US$3.200 millones, unos 22 años de producción y alrededor de 205 ktpa de cobre durante los primeros cinco años. Su propuesta de lixiviación y SX/EW permitiría producir cátodos directamente, con menores requerimientos de agua y electricidad que un concentrador convencional y sin un depósito convencional de relaves. El proyecto identificó explícitamente la experiencia chilena en lixiviación, SX/EW, construcción y puesta en marcha, así como los puertos del Pacífico, como componentes potenciales de una cadena logística bioceánica integrada.
El Pachón – La escala refuerza la necesidad de infraestructura compartida
El Pachón, de Glencore y también ubicado en San Juan, representa una inversión estimada de aproximadamente US$9.500 millones. Podría producir alrededor de 338 ktpa de cobre en promedio y cerca de 500 ktpa durante sus primeros cinco años. Glencore señaló que los proyectos mineros de San Juan podrían requerir conjuntamente más de 1,5 GW de potencia, además de caminos, agua y soluciones logísticas. Esta escala refuerza la conveniencia de pensar infraestructura para una cartera de proyectos y no exclusivamente mina por mina, aprovechando la experiencia, proveedores y capital humano de Chile junto con los recursos y capacidades crecientes de Argentina.
Vicuña – Un complejo minero de potencial escala mundial
Vicuña, sociedad 50/50 entre BHP y Lundin Mining que integra principalmente Josemaría y Filo del Sol, representa la oportunidad de mayor escala presentada. El concepto preliminar contempla más de 70 años de vida, aproximadamente 500 ktpa de cobre durante los primeros diez años, además de importantes producciones de oro y plata. La inversión inicial se estima en aproximadamente US$7.100 millones, con otros US$11.100 millones potenciales en etapas posteriores. Su magnitud y ubicación convierten el acceso a energía, agua, caminos, logística, servicios especializados y personas calificadas en cuestiones estratégicas.
Techint – Construir el ecosistema, no solamente las minas
Techint reforzó la idea de que disponer de recursos minerales no es suficiente para construir una industria minera de clase mundial. Infraestructura, talento e integración son habilitadores esenciales. En lugar de duplicar caminos, sistemas eléctricos, telecomunicaciones y logística para cada proyecto, debería analizarse la cartera completa y desarrollar un ecosistema común. El norte de Chile fue presentado como referencia de un sistema construido durante décadas alrededor de múltiples operaciones, con ciudades, puertos, carreteras, redes eléctricas, centros de mantenimiento y proveedores especializados.
La misma lógica aplica al capital humano. La cartera argentina demandará trabajadores, supervisores y profesionales especializados, compitiendo al mismo tiempo con energía, Oil & Gas e infraestructura. El desafío es anticipar las brechas, capacitar y certificar antes de los máximos de construcción y acelerar la transferencia de experiencia.
Argentina – Recursos, marco de inversión y desafío de ejecución
La Secretaría de Minería de Argentina presentó una base geológica excepcional y un marco de políticas orientado a acelerar la inversión. La presentación señaló aproximadamente 118 Mt de recursos de cobre y 20 Mt de reservas. La Ley de Inversiones Mineras se complementa ahora con el RIGI, que incorpora incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios y busca ofrecer mayor previsibilidad de largo plazo. A junio de 2026, se mostraron aproximadamente US$50.000 millones de inversiones mineras entre proyectos aprobados y en evaluación bajo el RIGI.
El desafío comienza a desplazarse desde la disponibilidad del recurso y la atracción de capital hacia la capacidad de ejecución: desarrollar suficientemente rápido infraestructura, energía, logística, proveedores y capital humano para soportar simultáneamente varios proyectos de enorme escala.
Conclusión
La principal conclusión del encuentro es que la oportunidad es mayor que la suma de los proyectos individuales. Argentina aporta una nueva generación de recursos minerales de escala mundial y oportunidades de inversión; Chile aporta una industria minera madura, infraestructura, logística, proveedores, tecnología y capital humano experimentado. Profundizar las cadenas de valor intrarregionales permitiría combinar estas fortalezas, aumentar escala y competitividad y ampliar el valor económico generado en ambos países.
El desafío es transformar estas complementariedades en mecanismos concretos de cooperación: infraestructura compartida, corredores logísticos conectados, procesos compatibles y desarrollo conjunto de capacidades. El Tratado de Integración y Complementación Minera constituye un antecedente relevante sobre el cual avanzar. En este contexto, la participación de autoridades mineras de ambos países, junto con empresas e instituciones del sector, reforzó la importancia de mantener un diálogo público-privado capaz de convertir esta oportunidad en proyectos concretos.
El encuentro fue cerrado por Charlie Kimber, Presidente de la Cámara, reafirmando la relevancia de profundizar la integración minera entre Chile y Argentina.



